México vive un momento decisivo en materia de ciberseguridad. Con 237 mil ciberataques de ransomware registrados entre agosto de 2024 y junio de 2025, el país se ubica como el segundo más atacado en América Latina, solo detrás de Brasil, de acuerdo con Kaspersky.
No obstante, este escenario abre la oportunidad de fortalecer capacidades tecnológicas, fomentar la cultura digital y desarrollar talento especializado en defensa cibernética.
Hoy los ciberataques se ejecutan en segundos gracias a algoritmos capaces de identificar vulnerabilidades con una rapidez sin precedentes. “Antes, los ciberdelincuentes planeaban durante meses. Hoy los intentos se multiplican a un ritmo promedio de 36 mil escaneos por segundo”, dijo Edwin Medina, director de ciberseguridad de KIO IT Services.
Sin embargo, la misma tecnología que potencia los ciberataques también puede usarse para detectarlos. La IA aplicada a la seguridad permite anticipar ataques, identificar patrones de comportamiento malicioso y automatizar respuestas en tiempo real, de tal suerte el riesgo se convierte en una oportunidad para robustecer la seguridad.
Expertos de KIO IT Services apuntaron que surge una figura clave en este contexto: el hacker ético. A diferencia del ciberdelincuente, este profesional utiliza sus conocimientos de hacking para probar la seguridad de los sistemas, descubrir vulnerabilidades antes que los criminales y fortalecer la protección de datos e infraestructuras.
Los expertos indicaron que la IA abre una gran oportunidad para contar con protocolos más oportunos y eficaces para blindarse contra ataques maliciosos.
En un entorno donde la IA redefine las amenazas, México tiene la oportunidad de hacer de la tecnología su mejor aliada y de convertir la vulnerabilidad en fortaleza, a través del conocimiento, la colaboración y la ética digital.
















