El Gobierno de México anunció la construcción de la súpercomputadora pública “Coatlicue”, la más poderosa de América Latina. El proyecto, parte del Plan México, implica una inversión de 6 mil millones de pesos. Su capacidad de procesamiento alcanzará los 314 mil billones de operaciones por segundo, lo que permitirá a la nación realizar investigación científica de punta y mejorar la soberanía alimentaria.
José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, anunció el lanzamiento de la Súpercomputadora “Coatlicue”. El objetivo es liderar el cómputo en América Latina. La nueva Súpercomputadora estará operativa en un plazo de dos años.
El equipo de cómputo tendrá un procesamiento de 14 mil 480 GPUs. Su capacidad para resolver cálculos masivos alcanzará los 314 mil billones de operaciones por segundo. La inversión total para el proyecto es de 6 mil millones de pesos.
La Súpercomputadora y la Investigación Científica
La Súpercomputadora Coatlicue será pública. Tendrá un modelo de gestión que implica la colaboración entre instituciones gubernamentales y educativas. Será operada por científicos mexicanos. Su ubicación se determinará próximamente, priorizando un lugar que garantice el suministro de agua para el enfriamiento del equipo.
La capacidad de cómputo de “Coatlicue” se destinará a resolver problemas públicos que requieren alta capacidad de cómputo. Además, se utilizará para investigación científica de punta en sectores estratégicos.
Los usos públicos principales son:
- Predicciones Climatológicas: Requieren un procesamiento enorme de datos e imágenes. Esto permitirá prever la ocurrencia y el impacto de fenómenos naturales.
- Soberanía Alimentaria: Planificación de siembras para mejorar las cosechas. El funcionario destacó el uso que hace India de su propia súpercomputadora con este fin.
Usos Estratégicos y Modelo Autosustentable
La Súpercomputadora Coatlicue tendrá un modelo autosustentable financieramente. Ofrecerá capacidad de cómputo para apoyar proyectos emprendedores. También dará servicio de cálculo masivo a la iniciativa privada. Por consiguiente, generará beneficios públicos muy obvios.
La capacidad de cómputo masivo también se aplicará al procesamiento de grandes volúmenes de datos. Por ejemplo, se utilizará en áreas como aduanas y facturas. Esto ayudará a prevenir actos de corrupción y evasión fiscal. Además, la Súpercomputadora tiene un amplio abanico de aplicaciones en el sector salud.
















