OpenAI ha comenzado a preparar el terreno para introducir publicidad en ChatGPT, según referencias en el código de su aplicación Android. La empresa, que maneja 800 millones de usuarios semanales, necesita ingresos que no dependan únicamente de suscripciones para cerrar su enorme déficit operativo, el cual ha obligado a la compañía a declarar “código rojo” interno para priorizar la estabilidad.
La sostenibilidad de la inteligencia artificial gratuita enfrenta un gran desafío. OpenAI ha estado preparando la llegada inminente de publicidad en ChatGPT. El código de la última versión beta de su aplicación Android incluye referencias explícitas a anuncios de búsqueda y contenido comercial.
La empresa no puede sostener indefinidamente el acceso gratuito a una tecnología carísima de operar. OpenAI sigue acumulando deuda y quemando efectivo. De hecho, las previsiones internas filtradas anticipaban mil millones de dólares en “monetización de usuarios gratuitos” para 2026.
La Prioridad en ChatGPT y el Desafío de Gemini 3
Sin embargo, la implementación de la publicidad podría posponerse. Reuters informa que OpenAI ha declarado el “código rojo” interno para mejorar ChatGPT. La prioridad ahora es responder al lanzamiento de Gemini 3 de Google. Por lo tanto, la empresa busca mejorar sus modelos de lenguaje antes de enfocarse en la monetización de usuarios gratuitos.
OpenAI maneja 800 millones de usuarios semanales y procesa 2 mil 500 millones de consultas diarias. Esta audiencia convierte cualquier modelo publicitario en miles de millones potenciales de ingresos anuales. En consecuencia, el plan gratuito actual no desaparecerá, pero lo más probable es que incluya anuncios.
La Venta de Datos Personales y el Valor del Anuncio
La necesidad de ingresos es urgente para OpenAI. La empresa necesita cerrar su déficit operativo. Además, ha estado contratando personal especializado en plataformas publicitarias, sistemas de atribución y herramientas de campaña. El discurso oficial ahora habla de encontrar un formato que “beneficie al usuario”.
Las IA conversacionales conocen a sus usuarios mejor que cualquier cookie o píxel de seguimiento web. Los usuarios le regalan a ChatGPT un perfil publicitario perfecto. Le cuentan sus preocupaciones, intimidades e intereses sin filtros. Google sabe qué buscas, pero ChatGPT sabe qué piensas. La diferencia determina el valor del anuncio. Finalmente, se prevé que los planes de pago podrían encarecerse cuando llegue la restructuración total.
















