México busca sumarse a las 144 naciones que ya poseen marcos normativos de privacidad con una nueva propuesta legislativa. La diputada federal de Morena, Claudia Rivera Vivanco, presentó recientemente una iniciativa para reformar la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares. El objetivo central consiste en establecer un marco de protección robusto frente al avance de la Inteligencia Artificial. Debido al vacío legal actual, el uso de algoritmos y modelos de aprendizaje automático opera sin límites claros, lo cual expone la privacidad de los ciudadanos.
Un marco ético para la Inteligencia Artificial
La propuesta busca reformar el artículo 1 y adicionar una fracción al artículo 2 de la ley citada anteriormente. Por consiguiente, las disposiciones de protección de datos serían obligatorias para cualquier entidad que desarrolle o comercialice sistemas de Inteligencia Artificial en el país. Rivera Vivanco, quien también es secretaria de la Comisión de Transparencia, argumentó que los datos personales son el insumo principal de estas herramientas. Sin embargo, los usuarios suelen carecer de un control estricto sobre el destino final de su información sensible.

Además, la legisladora recordó incidentes de escala global como el caso de Cambridge Analytica para ilustrar los riesgos de la manipulación de datos. Por esta razón, la iniciativa define formalmente estos sistemas como modelos diseñados para el razonamiento y la toma de decisiones automatizadas. De este modo, se pretende cerrar la puerta a la ambigüedad jurídica que actualmente permite posibles abusos por parte de grandes empresas tecnológicas nacionales y extranjeras.
Vanguardia tecnológica y derechos humanos
La reforma asegura que el Estado mexicano asuma una posición de vanguardia tecnológica sin sacrificar los derechos humanos fundamentales. Por lo tanto, cualquier sistema de Inteligencia Artificial que afecte a ciudadanos mexicanos deberá apegarse a parámetros estrictos de legalidad y ética. Sin duda, la intención no es obstaculizar el progreso científico ni la innovación digital en el territorio. Al contrario, la diputada enfatizó que se busca consolidar el derecho a la autodeterminación informativa en esta nueva era.
Finalmente, la propuesta de la morenista resalta la urgencia de actualizar nuestras leyes frente a los constantes ciberataques que sufren las bases de datos. Mientras la tecnología imita funciones cognitivas humanas, la ley debe garantizar que la innovación no vulnere la vida privada de las personas. En conclusión, México se encamina hacia una regulación que equilibra el crecimiento digital con la seguridad jurídica de su población.
















