En México, el ciberacoso afecta a más de 10.4 millones de mujeres anualmente, consolidándose como un desafío crítico para la seguridad pública y los derechos humanos. Ante esta realidad, el Gobierno Federal formalizó este 11 de marzo un pacto estratégico con gigantes tecnológicos para mitigar las agresiones en la red. Sin embargo, la plataforma X, propiedad del magnate Elon Musk, decidió no sumarse a esta iniciativa voluntaria. La secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, informó que la empresa declinó participar en las mesas de trabajo bajo el argumento de que no cuentan con oficinas físicas en territorio nacional. Por consiguiente, la red social con mayor índice de mensajes de odio detectados permanece fuera de los nuevos protocolos de protección.
Ausencia de la plataforma de Elon Musk en el diálogo nacional
La funcionaria federal lamentó que la administración de Elon Musk no mostrara disposición para colaborar en la erradicación de conductas nocivas. Ciertamente, Citlalli Hernández señaló que en dicha red social se ha normalizado el uso de campañas de odio dirigidas especialmente contra mujeres con cargos públicos. Puesto que la plataforma X es un escenario frecuente para el ataque sistemático, su negativa a sentarse a la mesa de diálogo representa un obstáculo para la justicia digital. De esta manera, el gobierno mexicano reconoce la voluntad de otras empresas como Google, Meta y TikTok, pero advierte que no dejará de insistir en la corresponsabilidad de todos los actores digitales.
Asimismo, la Secretaría de las Mujeres criticó el modelo de negocio que permite la proliferación de cuentas automatizadas o “bots” para amplificar agresiones. Debido a que estas herramientas digitales suelen ser utilizadas para vulnerar la dignidad de las usuarias, el gobierno busca que las pruebas digitales sean accesibles para las fiscalías. No obstante, al no existir un acuerdo con la firma de Elon Musk, la obtención de evidencias para casos judiciales en esa red específica sigue siendo un proceso complejo. Por esta razón, las autoridades mexicanas planean fortalecer el diálogo con activistas y expertas para diseñar rutas legales que obliguen a las plataformas a garantizar entornos libres de acoso.
Libertad de expresión y seguridad digital
El Gobierno Federal rechazó que este primer acuerdo tenga intenciones de censura o limitación a la libre manifestación de las ideas. En conclusión, se trata de una etapa inicial de colaboración técnica para evitar que la Violencia Digital quede impune por falta de protocolos. Finalmente, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recalcó que la seguridad de las mexicanas es un derecho irrenunciable que debe prevalecer en cualquier espacio, incluido el virtual. Solo mediante el compromiso de los dueños de las plataformas se podrá reducir el impacto de las campañas de odio que dañan el tejido social y la integridad de las personas.
















