Durante junio, las fuerzas ucranianas desplegaron un robot anfibio equipado con ametralladora, el cual participó en más de 16,000 misiones de combate y apoyo. Este dispositivo fue utilizado en un ataque contra el Ejército ruso en Jersón, marcando la primera operación de combate completamente robotizada en el conflicto. El avance representa un nuevo paso en la transformación tecnológica de la guerra en Europa del Este.
Características del robot anfibio
El robot anfibio cuenta con una ametralladora KT-7.62 montada en torreta giratoria, capaz de alcanzar objetivos a 1,000 metros. Su operación se realiza a distancia mediante pantallas, mientras un sistema de inteligencia artificial detecta y fija blancos en movimiento. Además, su perfil bajo y silencioso le permite actuar como puesto de observación avanzado, combinando poder de fuego y reconocimiento en un solo equipo.
Nueva ofensiva ucraniana
En paralelo, Ucrania intensificó ataques con drones contra objetivos estratégicos rusos. Según el comandante Robert Brovdi, en apenas nueve días fueron atacados 116 barcos de la “flota fantasma” rusa, incluyendo cinco petroleros y cuatro cargueros en el mar de Azov. Estas operaciones buscan afectar la capacidad logística y energética de Moscú, que continúa exportando petróleo pese a sanciones internacionales.
















