Tecnología y tradición en conflicto
Más de 40 elefantes robóticos se donaron por organizaciones como PETA a templos hindúes en India, con el objetivo de reemplazar a los animales reales en ceremonias religiosas. Cada ejemplar cuesta alrededor de 6,000 dólares y está fabricado con fibra de vidrio, hierro y caucho. Los elefantes robóticos pueden mover orejas y cola, lanzar agua y simular expresiones, aunque aún no caminan de manera autónoma.
Elefantes robóticos en Kerala
En Kerala, los elefantes han sido parte esencial de festivales como el Pooram de Thrissur, donde se reúnen hasta 100 ejemplares adornados con oro y seda. Sin embargo, el uso de animales vivos ha generado polémica por los riesgos y el maltrato. En 2024, se registraron nueve muertes por ataques de elefantes durante celebraciones en la región. Ante este panorama, los elefantes robóticos ofrecen una alternativa más segura y menos costosa para los templos, aunque los tradicionalistas insisten en que los robots no pueden sustituir el valor espiritual de los animales sagrados.
Futuro de los elefantes robóticos
El ingeniero Prasanth Prakashan, creador de estos modelos, asegura que su equipo trabaja en nuevas versiones capaces de moverse de forma autónoma. Cada unidad tarda unos 15 días en construirse y se elabora con detalles artesanales para imitar la piel y las venas de los elefantes reales. Aunque la aceptación social aún es limitada, especialistas creen que la tecnología podría ganar terreno en los próximos años, especialmente si se logra reducir los riesgos asociados al uso de animales vivos en festivales religiosos; mientras que sus detractores sostienen que las tradiciones no pueden ser sustituidas por máquinas.
















