La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó el uso de Aletta, el primer dispositivo robótico autónomo diseñado para extraer sangre del brazo de un paciente de forma automatizada. En Estados Unidos se realizan más de 400 millones de extracciones de sangre al año. Sin embargo, el sector salud enfrenta una creciente escasez de personal capacitado en flebotomía. Por lo tanto, esta tecnología llega para optimizar la atención médica ambulatoria. Un solo profesional de la salud podrá supervisar hasta tres unidades funcionando de forma simultánea.]
Innovación tecnológica y funcionamiento de Aletta
Durante la atención médica, la máquina gestiona de manera autónoma cada paso del procedimiento. En primer lugar, el sistema utiliza luz infrarroja cercana junto con ultrasonido Doppler para localizar una vena adecuada en el paciente. Además, el equipo diferencia las venas de las arterias antes de proceder. Si el dispositivo Aletta no encuentra una vía segura, detiene el proceso automáticamente. Posteriormente, el robot desinfecta la zona, aplica el torniquete, realiza la punción, llena los tubos correspondientes y coloca un vendaje protector al finalizar. Por consiguiente, los tiempos de espera en laboratorios y clínicas disminuirán notablemente.
Seguridad del paciente y respaldo de la FDA
Por otro lado, el sistema incorpora múltiples sensores de seguridad para proteger a los usuarios. Por ejemplo, si el paciente realiza un movimiento brusco durante la extracción, la aguja se desconecta de inmediato. Asimismo, la decisión de la FDA se basó en ensayos clínicos que demostraron tasas de éxito comparables o superiores a las de los especialistas humanos. La aprobación de Aletta se tramitó mediante la vía regulatoria De Novo para tecnologías médicas innovadoras de riesgo bajo a moderado. De este modo, la automatización busca transformar la medicina diagnóstica en beneficio de millones de pacientes.
















