La semana pasada, Italia anunció el cese de operaciones del programa de OpenAi, ChatGPT, por infringir normas de privacidad y recolección de datos. Ahora, el continente europeo analiza vetar a la inteligencia artificial.
Justo como se había teorizado, la decisión del Gobierno italiano ha sembrado la semilla en los demás países de la Unión Europea, pues de acuerdo con Reuters, se requieren medidas para controlar a los chatbots, así como mayor nivel de coordinación entre los miembros de la Unión.
Sin embargo, no todos opinan que la mejor opción sea prohibir a ChatGPT, pues algunos de los reguladores están estudiando aplicar lineamientos existentes, como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) para regular a las empresas de IA generativa.

De momento, OpenAI tiene que presentar ante el organismo italiano las medidas que adoptará para corregir los problemas de privacidad o de lo contrario, deberán pagar una multa de 20 millones de euros.
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