Una nueva variante del virus troyano JanelaRAT ha encendido las alertas en México debido a su capacidad para robar información bancaria de usuarios que utilizan computadoras con sistema operativo Windows. De acuerdo con especialistas en ciberseguridad, este malware se distribuye principalmente mediante correos electrónicos de phishing y archivos comprimidos que aparentan ser seguros.
Datos recientes señalan que este tipo de ataques no es nuevo en la región. Tan solo el año pasado se registraron más de 11 mil casos en México y cerca de 15 mil en Brasil. Afectando a instituciones bancarias, plataformas fintech y servicios relacionados con criptomonedas.
El funcionamiento de JanelaRAT resulta especialmente preocupante. Una vez que logra instalarse en el dispositivo, el virus monitorea la actividad del usuario e intercepta interacciones sensibles, como accesos a plataformas bancarias.
Además, puede desplegar ventanas falsas que imitan a las de instituciones financieras, engañando a las víctimas para que introduzcan sus credenciales sin sospechar que están siendo robadas.
Especialistas advierten que algunos ataques inician con un CAPTCHA falso que solicita acciones inusuales, como abrir la herramienta “Ejecutar” en el sistema y pegar comandos. Este paso activa la infección sin generar alertas visibles para el usuario.
Recomendaciones para evitar ser víctima
Entre las principales recomendaciones para evitar ser víctima de este malware se encuentra no abrir archivos sospechosos recibidos por correo o mensajería, especialmente aquellos con extensiones como .exe o .vbs. También se sugiere activar la visualización de extensiones de archivo para identificar posibles amenazas ocultas.
Asimismo, es fundamental desconfiar de cualquier ventana emergente que solicite información bancaria, incluso si parece legítima. Verificar siempre la autenticidad del sitio web y evitar ingresar datos sensibles desde enlaces desconocidos puede marcar la diferencia.
Ante el incremento de este tipo de amenazas, expertos subrayan la importancia de mantener actualizado el software de seguridad y adoptar hábitos digitales más seguros para proteger la información personal y financiera.
















