La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha iniciado una ambiciosa fase de modernización tecnológica que ya alcanza a más de 4,586 circuitos eléctricos en todo el territorio nacional.
Bajo la dirección de Emilia Calleja Alor, la empresa paraestatal desarrolla nuevas herramientas digitales para transformar radicalmente la gestión del consumo eléctrico doméstico. El proyecto central consiste en la implementación de medidores de luz inteligentes equipados con conectividad Bluetooth.
Innovaciones en los medidores y redes autoreparables
Los usuarios podrán vincular su suministro eléctrico con asistentes virtuales de Smart Home, tales como Alexa o Google Assistant. De esta manera, la CFE busca que cada ciudadano supervise su gasto energético en tiempo real desde sus dispositivos móviles, fomentando un consumo más consciente y eficiente.
La nueva arquitectura de medición, denominada Amade, permitirá que los dispositivos funcionen como puntos de acceso autónomos con una capacidad de gestión sorprendente. Ciertamente, un solo medidor podrá servir como nodo de conexión para hasta 500 unidades adicionales en campo sin comprometer su vida útil.
Puesto que estos equipos cuentan con tecnología Bluetooth, las lecturas y reconexiones se realizarán de forma remota las 24 horas del día. Por esta razón, ya no será necesaria la presencia física de un técnico para restablecer el servicio en edificios o casas de difícil acceso.
Hacia una infraestructura eléctrica digital
Igualmente, la CFE está instalando sistemas de automatización capaces de detectar fallas y aislar tramos afectados de manera inmediata. Estas “redes autoreparables” reaccionan sin intervención humana, lo cual reduce significativamente los tiempos de espera ante posibles apagones.
La modernización incluye el uso de Inteligencia Artificial y Realidad Virtual para la capacitación del personal operativo. Debido a que los técnicos pueden practicar maniobras de alto riesgo en entornos simulados, el margen de error en reparaciones reales disminuye drásticamente.
Además, la integración del Sistema Nacional para la Atención de Emergencias (SISNAE) permite que la CFE anticipe el impacto de huracanes o frentes fríos sobre la infraestructura eléctrica. De este modo, la empresa puede desplegar materiales y equipo de forma preventiva antes de que ocurra un desastre natural.
















