Clara Brugada tiene un plan para renovar los embarcaderos de Xochimilco y acaba de inaugurar el primero. El nuevo Embarcadero de Cuemanco no sólo cambió de imagen: incorpora tecnología y soluciones ambientales diseñadas para mejorar la experiencia de los visitantes y reducir el impacto sobre el ecosistema lacustre.
La obra requirió una inversión de 90 millones de pesos y forma parte de un programa más amplio para modernizar la infraestructura turística y ambiental de la zona lacustre de la Ciudad de México.
Más allá de la renovación física, el proyecto destaca por la incorporación de herramientas que buscan aprovechar mejor los recursos naturales y disminuir las emisiones contaminantes.
Clara Brugada apuesta por infraestructura sustentable en Xochimilco
Uno de los elementos más llamativos es una torre hidro-botánica inspirada en las chinampas tradicionales, diseñada para captar agua de lluvia y contribuir al manejo sustentable del recurso hídrico.
El complejo también incorpora un corredor ecológico con jardines de lluvia, los cuales ayudan a la infiltración del agua hacia el subsuelo. A ello se suman más de 55 mil plantas distribuidas en distintas áreas del embarcadero.
La modernización incluyó luminarias solares LED para reducir el consumo energético, así como baños inteligentes automatizados para los visitantes.
Otro aspecto destacado es la certificación de cero emisiones netas contaminantes otorgada por Climate Action Research. De acuerdo con el Gobierno capitalino, se trata de la primera obra pública del país en obtener este reconocimiento.
Además, el embarcadero cuenta con señalética en español, náhuatl e inglés, nuevos espacios comerciales y mobiliario elaborado con materiales reciclados, como parte de una estrategia que combina infraestructura, tecnología y sustentabilidad.















