Telnet ya llegó para instalarse en los sistemas operativos más actuales del mundo, en este caso el Windows 11 y que puede ayudar a crear conexiones entre distintos aparatos como un “todo en uno”.
La tecnología de Telnet puede ser usada tanto en ordenadores como en portátiles y básicamente permite conectar dos dispositivos entre sí para luego poder hacer cambios en uno desde otros.
Sin embargo, el concepto es sí es obsoleto y además, no es nada seguro.
Uno de los problemas de Telnet es que no envía los datos cifrados entre ordenadores, por lo que van al descubierto y cualquiera con las habilidades correctas podría interceptar esa información (muchas veces confidencial).
Pero si aún así quieres usarlo, ya está disponible para Windows 11 y es importante que se conozca su funcionamiento para evitar problemas y conocer sus limitaciones a la hora de conectar dispositivos.

Telnet en Windows
Telnet funciona sobre el protocolo TCP, habitualmente en el puerto 23, donde el servidor espera conexiones de los clientes para permitirles el acceso. Permite transmitir texto plano en ambos sentidos, y tiene una gran versatilidad.
Por lo regular, se usa para solucionar problemas de un ordenador desde otro, pero también tiene potencial para ofrecer sesiones interactivas en el servidor.
Para usar Telnet, tienes que activarlo en ambos ordenadores que vayas a conectar, ya que al ser tan inseguro viene desactivado por defecto.
Si deseas activarlo, abre el menú de inicio o función de búsqueda y busca el término características en tu ordenador. En los resultados, pulsa sobre Activar o desactivar las características de Windows, que es una opción heredada de versiones más antiguas de Windows.
Telnet puede ser útil, aunque es peligroso y lo recomendable sería no usarlo en otra área que no sea tu casa, ya que no envía la información codificada y los ciberataques están a la orden del día.
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